

Etiquetas: donna leon, música, nick drake, vida cotidiana


Etiquetas: donna leon, música, nick drake, vida cotidiana
para patearla y escudriñar rincones. Tiene un punto gótico y macabro que no me esperaba, con sus referencias a los ajusticiados en la plaza del mercado de Grassmarket, los ladrones de cadáveres del cementerio de Greyfriars, unos cuantos edificios grises de aspecto inquietante, la visita, que no hice, a los pasadizos del subsuelo de la parte más famosa de la ciudad (toda una metáfora) donde, en los años de la peste del final de la Edad Media, cientos de apestados fueron encerrados hasta que murieron. Os dejo el enlace para el que quiera echarle un vistazo: http://www.realmarykingsclose.com/.
londinenses; el Edimburgo medieval lleno de referencias a María Estuardo; el abarrotado y lleno de artistas callejeros de la Royal Mile (no me quiero ni imaginar lo que será esa calle en la fechas de los celebérrimos festivales de Edimburgo en agosto); el de Harry Potter (por cierto, pr
eciosa la cafetería donde surgió el personaje de la pluma de J. K. Rowling, The Elephant House, uno de los lugares más agradables y con mejores vistas, incluyendo pasteles, de Edimburgo); el Edimburgo verde, con su recorrido por la bella zona de Dean Village, un auténtico oasis dentro de una ciudad bastante tranquila y con zonas bien delimitadas y diferentes...
http://www.oxfordbar.com/, un bar, no un pub (o sea, sin comida, ni dos pisos, ni moqueta en la pared...) estupendo y confortable pese a su pequeñez en Young Street, paralela a George Street, con unas excelentes cervezas escocesas (y con una camarera simpatiquísima que me dejó probar las tres que tenía de barril para que me decidiera por la pinta que más me gustara, cosa que fue difícil). Desde luego, si viviera en Edimburgo, ese bar sería mi segundo, por no decir el primero hogar. 
Etiquetas: Edimburgo, gastronomía, haggis, Ian Rankin, literatura, Pop escocés, Viajes por Europa, vida cotidiana
del sofá a la ducha (tres, cuatro diarias...) y poco más.
vuelve bellísimo, por las mañanas la humedad se concreta en forma de niebla de la que luego se disipa en las zonas bajas (por ejemplo os recomiendo en Tarragona la zona del Montsant, Escaladei, la Conca de Barberà...).
Etiquetas: jazz, otoño, stan getz, vida cotidiana
Etiquetas: Monreal del Campo, reencuentros, vida cotidiana, volver.


Etiquetas: barach obama, estados unidos, vida cotidiana
Etiquetas: surrealismo, vida cotidiana, vida rara
Etiquetas: Miravete de la Sierra, Publicidad, Viajes por España, vida cotidiana
Etiquetas: gastronomía, slowy, vida cotidiana

Etiquetas: literatura, vida cotidiana
Y en mi interior yo tengo una playa/
y poco más tarde se quedó solo Toño, con el que después he quedado tantas veces para ir de vinos e incluso algún viaje con su 2cv (parecido, sin chica, a este modelo de la foto). Recuerdo, por ejemplo, uno en verano a su Logroño natal, viendo las estrellas con la capota quitada.Etiquetas: bares, Café Tango, Cafés, vida cotidiana

de consumo desaforado, le omnipresencia de las marcas, etcétera. El año pasado en Viena nos llamó la atención que en los cafés más elegantes de Viena (que ya es decir), el azucarero era de esos de vidrio con un tubito, nada de esos estuches para el azúcar con los que cualquier bar no obsequia. Algo impensable en España, con esa moral de nuevos ricos que nos hace derrochar y gastar dinero en tonterías. Evidentemente, tengo alumnos para los que gastarse 6 € en un libro de lectura del que se van a examinar y que tendrán toda la vida en la estantería era un despilfarro, lo que nos les impide llevar zapatillas de 90 € de marca que les duran 1 mes o el último móvil de 300 € que cambiarán a los 6 meses escasos. Y por supuesto, alumnos que me han dicho que tener el canal satélite era imprescindible, pero leer no.

Etiquetas: mala leche, pijolandia., vida cotidiana

) y arreglábamos el mundo entre vermús de granel y cañas. Allí íbamos los antimilitaristas al acabar las reuniones, o al empezarlas, ya que teníamos la sede al lado (un edificio semirruinoso, sin agua y con unas bonitas grietas en el suelo por las que sacabas la mano), los chicos del "Ligallo de fablans de l'aragonés", que compartíamos piso (y a veces éramos los mismos que nos desdoblábamos en triples o cuádruples militancias, pues algún objetor también era antitaurino, o de Ecologistas en Acción, o de la CNT...). Por supuesto, músicos, algún echador de cartas o narrador, agitadores varios...
puesto, fue el territorio de los primeros besos, de las primeras emociones que todo lo llenaban. Del día que lo cerraron guardo, no sé dónde, el cartel que se editó en su recuerdo y el vaso de la última caña que me bebí. Salud.
e me dicen que no se oye muy bien, los Golpes Bajos de "Malos tiempos para la lírica", uno de los primeros discos que me compré, imcluso antes de tener tocadiscos (así me obligaba a tenerlo) y que, en esa época, me encantaban y me siguen pareciendo estupendos.Etiquetas: bares, Café Windsor, vida cotidiana
osa Montero hace unos meses en el EPS. Allí hablaba de esa sensación ambivalente que dan los hoteles, de la cantidad de gente que elegía un hotel para suicidarse, y lo ilustraba con esta abracadante foto del suicidio del escritor Stefan Zweig y su mujer Lotte en Río de Janeiro (foto de la que hay varias versiones, alguna menos romántica y menos retocada que ésta). Pero a la vez añadía que una habitación de hotel limpia, ordenada y agradable se convierte durante unos días en la mejor de las cosas en un viaje, tener un sitio al que volver, confortable (¡qué buenos son en general los hoteles españoles en comparación con lo que se ve por Europa!), una prolongación de la casa de uno.
sa, de la que pondré otro día un post, Sr. Chinarro, a esta entrada le sienta bien el jazz, concretamente ése que siempre sonaba en los hoteles lujosos, tipo Ellington o algún grupo pequeño. Es muy curioso leer lo que se decía en la Europa de entreguerras del jazz, cómo era visto. Era una música salvaje y desenfrenada que tocaban negros y que parecía lo más diabólico que se había inventado.Etiquetas: hoteles., literatura, vida cotidiana

Alegría y tristeza del cuarto de hotel (1).
ión por horas cutre como pocas, que debía de ser de algún confidente. Nos fuimos por patas, pero acabamos en algo que dedujimos que era una especie de putiferio (cortinas rosas y demás) más limpio que lo otro pero con la misma función (no es el de la foto, que he bajado de google con el título de "hotel cutre", pero os hacéis una idea) .Etiquetas: hoteles., vida cotidiana
s lentas y con un ajo para que cojan sabor, la longaniza de Teruel o de Graus, los pimientos de Mendavia o de Tolosa, el queso curado y el pan de leña y con la masa con mucho hueco, reposo y levadura madre, de esos que ya se ven en pocos sitios. Podría decir también que el vino podría ser de esos nuevos cariñenas plenos de sabor y sin raspar, o como el que me bebí con mis padres, un Argilay, Vino de la tierra de Jiloca de la cooperativa de Báguena de Jiloca (gracias, Jose y Asún por el presente), pero cada cual que lo complete a su gusto. Lo cierto es que es cocina de siempre, de la que nos lleva al pasado, al presente y al futuro, de la que impregna nuestras papilas gustativas y nuestra memoria. Salud.
amigos comprando bonos), Mosica y mondongo, tenían un himno que siempre canto, "Más magra", dedicado al jamón, donde dice "con huevos fritos y ajo/ rebaño el plato/ con unos esparragos/ que sean gordos".Etiquetas: gastronomía, huevos fritos, Ixo Rai, vida cotidiana
ro alguna vez que hice una degustación allí, que ponían cinco tipos, la verdad es que había alguna de queso bien sabrosa. Y una vez, en casa de unas amigas, recuerdo haber comido una croqueta de un palmo que ocupaba toda la sartén. Me supo rica, pero me parece que era más bien por el cariño. Y lo que me gustaba de pequeño darle vueltas a la masa y que se quemara un poco, se socarrara, que decimos, y que me comiera ese rico socarrado, o meter un dedo en la masa aún caliente... Etiquetas: croquetas, Gabinete Caligari, gastronomía, vida cotidiana
siempre está saldado y que creo que es el último, es el que os recomiendo hoy. Etiquetas: Bart Davenport, David Vela, humo, vida cotidiana
nozco que me gustó mucho coger el AVE y ganar 2 horas a un viaje que he hecho centenares de veces, y es que lo peor de los viajes es la monotonía, que no sean de placer), la conversación, el alcohol y las tapas, el cosquilleo de los regalos mutuos y del cariño..., pues eso, un placer que sé compartido. Por eso pongo aquí a estos dos amigos degustando vino, y es que me identifico un poco con ese sensacional Paul Giamatti de Entre copas, de la que ya os hablé.
Y con los que aman el chocolate y el hablar pausado, o con aquellos que hacen cosas buenas que nunca habían hecho antes, o con aquellos cuyas ganas de hablar son mayores que la velocidad del pensamiento embrumado de efluvios y humo.Etiquetas: José Ramón Díez Espinosa, vida cotidiana

Un bar en el mundo (y fuera de él)
en forma de falso adoquín, un letrero de una calle de Valencia que pone Passatge Tete Montoliu y que dudo mucho que exista más que en la imaginación del gerente del establecimiento. Y es de este señor del que os quiero hablar mínimamente. Desde la primera vez que lo vi me recordó a la idea que tengo de Biscuter, el ayudante de Carvalho, el detective creado (no sé quién creó a quién) por Manuel Vázquez Montalbán. Bajito, con bigote, con una seriedad casi circunspecta, a veces tiene un aire al genial Alfredo Landa de El crack de Garci, de cuando Garci hacía cine. Con tranquilidad y oficio, como una ballena varada, va poniendo sus vinilos de buen jazz clásico, blues, sus teteras desportilladas. Como un detective de novela retirado, que decide invertir su vida en lo que más le gusta, su bar, y olvidarse del mundanal ruido que antaño conoció y
que guarda en su interior historias que nunca nos contará.Etiquetas: bares, jazz, Valencia, vida cotidiana