Un concierto en una lata
El sábado pasado estuve con mi amigo David Vela de concierto en Zaragoza, en un local que se llama La lata de bombillas, oyendo a Bart Davenport, este americanito que tenéis aquí arriba. A pesar de la falta de puntualidad, un concierto bonito, acústico, con canciones pop teñidas de dulzura y la melancolía de los ritmos de bossa. Yo tengo dos de sus tres cds, que me sorprendieron y gustaron. Éste, que
siempre está saldado y que creo que es el último, es el que os recomiendo hoy.
siempre está saldado y que creo que es el último, es el que os recomiendo hoy. La noche continúo entre cervezas y charla. La única pega que le puedo poner es que lo del tabaco en este país es de nota. No hay forma de salir por ahí por la noche a tomar una cerveza sin que todo tú acabes siendo un cenicero con pantalones. La excusa de que el extractor se lleva el calor y que por eso no lo ponen es tan mala e inconsistente como si te dicen que no ponen música en los bares porque la gente sufrirá luego problemas de oído. Una pena. Por algún sitio leí que para el 2010 en toda Europa no se podrá fumar en los bares de menos de unos metros. Eso espero, y a los de más metros, buenos extractores (en uso!), separación de zonas. Y, por supuesto, que en todos los sitios donde se coma algo no se pueda fumar.
P. S. Os dejo con una imagen de otro concierto en La lata para que veáis el porqué del nombre.
Etiquetas: Bart Davenport, David Vela, humo, vida cotidiana



