Ya van varias pelis que desarrollan una relación pigmaliónica, desde las clásicas My fair lady o Bola de fuego o incluso Ciudadano Kane, mucho más plurisignificativahasta otras más recientes como Billy Elliot. Es un tema sugerente, el maestro y su alumno que lo supera. La última que he visto con ese tema ha sido Cuatro minutos, que es la peli más taquillera de Alemania. En ese sentido se ha comparado con La vida de los otros, aunque en realidad lo único que tienen en común es la nacionalidad y el éxito. La peli es más que otra vuelta de tuerca sobre temas ya vistos (relaciones paterno-filiales, represiones, redención de un alma torturada por el arte...), aunque también creo que algunos de los subtemas se quedan en meros esbozos.
Las interpretaciones de las dos protagonistas,
Monica Bleibtreu en el papel de Traude Krüger, la anciana profesora, y Hannah Herzsprung, la presa, son excelentes, lo mejor de la peli junto con la música y la estemecedora escana final, que, obviamente, no os contaré.
Monica Bleibtreu en el papel de Traude Krüger, la anciana profesora, y Hannah Herzsprung, la presa, son excelentes, lo mejor de la peli junto con la música y la estemecedora escana final, que, obviamente, no os contaré. Merece la pena ser vista, aunque hay cosas que chirrían y no acaban de cuadrar, como la verosimilitud o el ritmo, pero es verano y tampoco se puede uno poner muy exigente con el cine.
P.S. De fondo hoy pongo uno de esos recopilatorios de Mo'jazz, que es lo que he puesto antes en el equipo de Alfonso, cuyo ordenata, tortilla, casa y excelente vino californiano acabo de compartir.
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